La industria metalúrgica de Rosario y la región atraviesa un escenario crítico
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario advierte sobre la profunda y sostenida caída que atraviesa la industria metalúrgica en Rosario y la región, con un impacto directo sobre la producción, el empleo y el entramado productivo local.
De acuerdo al último informe Actualidad Metalúrgica – Región Rosario, durante 2025 la actividad del sector volvió a retroceder por tercer año consecutivo. La facturación real de la industria metalúrgica cayó 9,0% interanual, aun frente a un bajo nivel de comparación, y se ubicó 36,3% por debajo del registro de 2022, reflejando la profundidad del proceso recesivo.
La industria manufacturera de la ciudad de Rosario registró en 2025 su segundo año consecutivo de caída en términos reales (-8,8%), afectando de manera transversal a la economía local. La contracción de la actividad industrial impacta sobre el empleo, el consumo y las cadenas de valor que integran servicios, comercio y logística.
Si bien la facturación metalúrgica creció a valores corrientes durante 2025, lo hizo muy por debajo de la inflación, lo que confirma una caída generalizada de la actividad real. En diciembre, el 77% de las actividades metalúrgicas registró incrementos nominales inferiores al aumento de precios, concentrando casi tres cuartas partes de las ventas del sector.
El informe identifica como principales factores explicativos:
La debilidad del mercado interno, con menor demanda en sectores ligados al consumo.
El crecimiento de las importaciones, que sustituyen producción nacional, incluso en bienes de capital.
El elevado costo financiero, con tasas que se mantienen por encima de la inflación.
La ausencia de una política industrial activa, que contemple las particularidades sectoriales, regionales y de las pequeñas y medianas empresas.
A nivel nacional, la utilización de la capacidad instalada de la industria metalúrgica se ubicó en 38,9%, uno de los niveles más bajos de los últimos años. En paralelo, el empleo continúa en retroceso: desde fines de 2023 se perdieron miles de puestos de trabajo y numerosos establecimientos debieron reducir su actividad o cerrar, debilitando el entramado productivo.
Desde AIM Rosario advertimos que el debilitamiento de unidades productivas no afecta solo a la industria, sino al conjunto de la sociedad.
La industria metalúrgica es un pilar estratégico de la economía regional y nacional. Sostenerla requiere condiciones de competitividad, acceso al financiamiento, reglas claras y una política industrial a largo plazo que promueva la producción, el empleo y la inversión.